Cuerpos que explotan con el calor de la mañana pasajera,
Calor, amor, mar, paz
Puedo seguir mi vida, aprecio todo lo que tengo y disfruto cada instante como si fuese el ultimo; ¿acaso debemos depender de los demás, tanto como siento depender de ustedes?...
Las venas revientan de tanta esencia y llenan el vacio
Noche, calida, una estrella, la luna, dos cuerpos, abismo, locura muerte… sueño silencio
Y así, cargando cicatrices en el cuerpo, en el alma, siempre ahí… marcando un camino…
La sangre corre recorriendo el camino, marcando un río de esperanzas que con el crepúsculo de la tarde va muriendo poco a poco, el fulgor del último lastimero rayo de sol
Y no me pienso ir hasta recorrer con mi nariz cada parte de tu cuerpo, robarme tus suspiros para construirme una cama con ellos…
Todo el dolor valió la pena, pues al final es nuestra esencia, es lo que nos recuerda que estamos vivos.
Cuando el cielo caiga sobre todo, cuando el polvo nos cubra por completo, cuando se derrumben todo tipo de utopías… cuando el ultimo telón este apunto de caer, caeremos junto con el.
La vida esta hecha de momentos, así que vivámoslos, dejémonos fluir…
Se equilibra entre el vacio del infinito y lo repleto de la nada entre el amor que desapareció y el recuerdo aterrado
Donde el tiempo pasa sin saber que pasa ahí, a esperar lo inesperado…
Surco elegantemente la madera.
Mis pasos crujen. A lo lejos canta un pájaro.
Teatro Enteógeno